El ejercicio físico puede mejorar la donación de células madre

El ciclismo moviliza células especialmente aptas para el trasplante

19.05.2026
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La donación de células madre sanguíneas puede salvar la vida de las personas con leucemia. Para recoger estas células del torrente sanguíneo, los donantes reciben medicación que moviliza las células madre sanguíneas de la médula ósea. Un estudio piloto sugiere ahora que el ejercicio físico podría favorecer específicamente la donación de células madre.

Las células madre de la médula ósea producen continuamente nuevas células sanguíneas e inmunitarias. Cuando este sistema se enferma, como en la leucemia, un trasplante de células madre sanas de un donante compatible puede ofrecer una posibilidad de curación.

Antes de donar células madre, los donantes reciben el fármaco G-CSF, que moviliza las células madre de la médula ósea para que puedan extraerse de la sangre. Sin embargo, el tratamiento con G-CSF suele asociarse a efectos secundarios como dolor de huesos. En algunos casos, el número de células madre recogidas también es insuficiente, lo que requiere ciclos de tratamiento y medicación adicionales.

Estudios anteriores han demostrado que el ejercicio físico intenso también puede liberar células madre en el torrente sanguíneo. A diferencia de la medicación adicional, el ejercicio físico se considera de muy bajo riesgo. Por ello, la doctora Julia Kröpfl, junto con un equipo de investigación del Departamento de Deporte, Ejercicio y Salud de la Universidad de Basilea, investigó este efecto en un estudio piloto. Por primera vez, los investigadores compararon directamente en los mismos donantes cómo el ejercicio físico y el G-CSF movilizan las células madre sanguíneas.

Ciclismo para la donación de células madre

En colaboración con el profesor Andreas Holbro, médico jefe de Blood Donation Northwest Switzerland y del Departamento de Hematología del Hospital Universitario de Basilea, el equipo reclutó a siete hombres y tres mujeres donantes que se disponían a donar células madre sanguíneas a familiares. Los participantes completaron primero una sesión intensiva de ciclismo en un ergómetro y proporcionaron muestras de sangre antes y después del ejercicio. Unos días después, se sometieron al tratamiento convencional con G-CSF.

La comparación directa reveló diferencias tanto en la cantidad como en la composición de las células madre sanguíneas movilizadas. Estudios anteriores han demostrado que, tras una sesión de entrenamiento intenso, el número de células madre aumenta en cuestión de minutos, pero luego vuelve a disminuir rápidamente. En cambio, con el G-CSF, los niveles de células madre sanguíneas en el torrente sanguíneo tardan varios días en aumentar.

En cuanto al número de células madre en la sangre, el ejercicio físico tuvo un efecto significativamente menor que la medicación. El estímulo del ejercicio agudo aumentó el número de células madre sólo de forma moderada, entre una vez y media y dos veces los niveles basales. Sin embargo, con el G-CSF, los niveles de células madre aumentaron entre 20 y 50 veces.

"El efecto del ejercicio físico agudo es pequeño, pero es más específico en cuanto a la composición de las células movilizadas", explica Julia Kröpfl. El G-CSF libera de forma inespecífica todos los subtipos de células madre sanguíneas. El ejercicio físico intenso, por el contrario, desaloja específicamente células consideradas beneficiosas para el éxito de un trasplante. Entre ellas se encuentran, por ejemplo, las células precursoras de plaquetas y las células madre sanguíneas menos maduras -esencialmente "precoces"-, que se considera que tienen una capacidad especialmente alta para establecerse en el organismo del receptor. Sin embargo, aún no está claro lo que esto significa clínicamente para los pacientes.

No un sustituto, sino un coadyuvante prometedor

Análisis anteriores sugieren que el ejercicio físico agudo moviliza principalmente células madre sanguíneas que se adhieren a las paredes de los vasos sanguíneos, debido al aumento del flujo sanguíneo. Esto podría explicar el efecto más rápido del ejercicio en comparación con la medicación.

"El ejercicio físico no puede sustituir al tratamiento con G-CSF para la donación de células madre, pero potencialmente podría complementarlo", subraya Kröpfl. "La combinación de ambos enfoques sería prometedora". Mientras que el fármaco libera células madre de la médula ósea, el ejercicio físico podría movilizar adicionalmente las células adheridas a los vasos sanguíneos, complementando así y potenciando potencialmente el efecto del G-CSF.

Debido al reducido número de participantes, el estudio sólo aporta pruebas preliminares que deberán ser confirmadas por nuevas investigaciones. Sin embargo, Kröpfl explica que un estudio que combine G-CSF y ciclismo no puede realizarse actualmente en Suiza por razones éticas. Hay demasiada incertidumbre sobre si el ejercicio físico podría empeorar los efectos secundarios del G-CSF y las posibles complicaciones durante la extracción de células madre.

"Sin embargo, es totalmente posible que el ejercicio pueda realmente aliviar estos efectos secundarios, como también se ha observado en pacientes sometidos a quimioterapia", afirma el biólogo molecular. Un estudio realizado en Inglaterra ya está investigando la combinación de G-CSF y ciclismo.

Nota: Este artículo ha sido traducido utilizando un sistema informático sin intervención humana. LUMITOS ofrece estas traducciones automáticas para presentar una gama más amplia de noticias de actualidad. Como este artículo ha sido traducido con traducción automática, es posible que contenga errores de vocabulario, sintaxis o gramática. El artículo original en Inglés se puede encontrar aquí.

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