Botellas de plástico convertidas en medicamentos contra el Parkinson

Investigadores de Edimburgo desarrollan una alternativa a las materias primas fósiles en la fabricación farmacéutica

18.03.2026
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Botellas de plástico transformadas en medicamento contra el Parkinson mediante bacterias (imagen simbólica).

Un medicamento para tratar la enfermedad de Parkinson puede fabricarse a partir de botellas de plástico de desecho mediante un método pionero, según demuestra un estudio. El método aprovecha el poder de las bacterias para transformar el plástico de desecho en L-DOPA, un medicamento de primera línea para el trastorno neurológico. Según los investigadores, es la primera vez que un proceso biológico natural se convierte en un tratamiento terapéutico para una enfermedad neurológica a partir de residuos plásticos.

Científicos de la Universidad de Edimburgo manipularon la bacteria E. coli para convertir un tipo de plástico muy utilizado en los envases de alimentos y bebidas, el tereftalato de polietileno (PET), en L-DOPA. El proceso consiste en descomponer primero los residuos de PET -del que se producen unos 50 millones de toneladas al año- en bloques químicos de ácido tereftálico. A continuación, las moléculas de ácido tereftálico se transforman en L-DOPA mediante una serie de reacciones biológicas.

Según el equipo, la utilización de esta nueva técnica para producir L-DOPA es más sostenible que los métodos tradicionales de fabricación de fármacos, que dependen del uso de combustibles fósiles finitos.

Según el equipo, existe una necesidad urgente de nuevos métodos para reciclar el PET, un plástico resistente y ligero derivado de materiales no renovables como el petróleo y el gas. Los procesos de reciclado actuales no son del todo eficientes y siguen contribuyendo a la contaminación por plásticos en todo el mundo.

Según el equipo, este avance ofrece una forma sostenible de reutilizar el valioso carbono de los residuos plásticos, que de otro modo se perdería en vertederos, incineradoras o contaminando el medio ambiente.

Podría allanar el camino para el crecimiento de una industria del biociclado destinada a producir no sólo fármacos, sino también una amplia gama de productos, como aromatizantes, fragancias, cosméticos y productos químicos industriales, añaden.

Una vez demostrada la producción y el aislamiento de L-DOPA a escala preparativa, el equipo se centrará en el avance de la tecnología hacia su aplicación industrial. Para ello, se optimizará el proceso, se mejorará su escalabilidad y se evaluará su rendimiento medioambiental y económico.

Los resultados se publican en la revista Nature Sustainability. La investigación ha sido financiada por el UK Research and Innovation (UKRI) y el Industrial Biotechnology Innovation Centre (IBioIC), con el laboratorio de pruebas y centro de innovación Impact Solutions como socio industrial.

La investigación se llevó a cabo en un nuevo centro pionero que pretende ayudar a transformar la industria manufacturera británica convirtiendo los residuos industriales en productos químicos y materiales valiosos y sostenibles. El Carbon-Loop Sustainable Biomanufacturing Hub (C-Loop), dotado con 14 millones de libras, cuenta con el apoyo del Engineering and Physical Sciences Research Council (EPSRC), que forma parte del UKRI.

La investigación cuenta con el apoyo de Edinburgh Innovations, el servicio de comercialización de la Universidad de Edimburgo.

La Dra. Susan Bodie, Directora de Desarrollo de Innovaciones y Licencias de Edinburgh Innovations, ha declarado: "El profesor Wallace es uno de los varios investigadores pioneros de la Universidad que utilizan técnicas innovadoras y sostenibles de biología de la ingeniería para valorizar los residuos, incluso con socios industriales como parte del nuevo Carbon Loop Hub. Estas técnicas podrían contribuir a una revolución ecológica en la fabricación industrial en el Reino Unido y otros países, por lo que instamos a las empresas interesadas en colaborar con nosotros a que se pongan en contacto con nosotros."

Por su parte, la Dra. Liz Fletcher, Directora de Impacto y Directora General Adjunta del IBioIC, ha declarado: "Este proyecto pone de relieve el potencial de la biología para remodelar nuestra forma de pensar sobre los residuos. Convertir botellas de plástico en un medicamento contra el Parkinson no es sólo una idea creativa de reciclaje, sino una forma de rediseñar procesos que trabajan con la naturaleza para aportar beneficios en el mundo real. Al demostrar que un material nocivo puede convertirse en algo que mejore la salud humana, el equipo está demostrando que las aplicaciones sostenibles y de alto valor de la biología son prácticas y eficaces".

Por su parte, la profesora Charlotte Deane, Presidenta Ejecutiva del UKRI EPSRC, declaró "Esta investigación muestra el enorme potencial de la biología de ingeniería para abordar algunos de los retos más acuciantes de la sociedad. Al convertir plástico desechado en un tratamiento para la enfermedad de Parkinson, el equipo de la Universidad de Edimburgo ha demostrado cómo el carbono que de otro modo se perdería en los vertederos o en la contaminación puede transformarse en productos de alto valor que mejoran la vida. Es un gran ejemplo de cómo la inversión del EPSRC en C-Loop está permitiendo enfoques de fabricación innovadores y sostenibles que benefician tanto a las personas como al planeta".

El profesor Stephen Wallace, de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad de Edimburgo, que dirigió el estudio, declaró: "Esto parece sólo el principio. Si podemos crear medicamentos para enfermedades neurológicas a partir de una botella de plástico de desecho, es emocionante imaginar qué más podría conseguir esta tecnología". Los residuos plásticos suelen considerarse un problema medioambiental, pero también representan una enorme fuente de carbono sin explotar. Mediante la ingeniería biológica para transformar el plástico en un medicamento esencial, mostramos cómo los materiales de desecho pueden reimaginarse como recursos valiosos que apoyan la salud humana."

Nota: Este artículo ha sido traducido utilizando un sistema informático sin intervención humana. LUMITOS ofrece estas traducciones automáticas para presentar una gama más amplia de noticias de actualidad. Como este artículo ha sido traducido con traducción automática, es posible que contenga errores de vocabulario, sintaxis o gramática. El artículo original en Inglés se puede encontrar aquí.

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