07.01.2021 - University of California, San Diego

Productos naturales con eficacia potencial contra virus letales

La revisión de las historias de vida de los virus de ARN, su genética y los compuestos que podrían perturbarlos ofrece la esperanza de reducir futuras pandemias.

Los investigadores del Instituto de Oceanografía Scripps y la Escuela de Farmacia y Ciencias Farmacéuticas Skaggs de la Universidad de California en San Diego han desglosado los rasgos genómicos y de historia de la vida de tres clases de virus que han causado pandemias endémicas y mundiales en el pasado e identifican productos naturales -compuestos producidos en la naturaleza- con el potencial de interrumpir su propagación.

En una reseña que aparece en el Journal of Natural Products, los químicos marinos Mitchell Christy, Yoshinori Uekusa y William Gerwick, y la inmunóloga Lena Gerwick describen la biología básica de tres familias de virus ARN y cómo infectan las células humanas. Estos virus utilizan ARN en lugar de ADN para almacenar su información genética, un rasgo que les ayuda a evolucionar rápidamente. A continuación, el equipo describe los productos naturales que han demostrado tener capacidades para inhibirlos, destacando las posibles estrategias de tratamiento.

"Queríamos evaluar los virus responsables de estos brotes mortales e identificar sus debilidades", dijo Christy, la primera autora. "Consideramos sus similitudes y revelamos las posibles estrategias para atacar su replicación y propagación". Descubrimos que los productos naturales son una valiosa fuente de inhibidores que pueden utilizarse como base para nuevas campañas de desarrollo de medicamentos dirigidos a estos virus".

El equipo de investigación es del Centro de Biotecnología y Biomedicina Marina (CMBB) de Scripps Oceanografía, que recoge y analiza los compuestos químicos encontrados en los ambientes marinos para su potencial eficacia como antibióticos, terapias anticancerígenas y otros productos con beneficio médico. Un medicamento conocido como Marizomib entró en las etapas finales de los ensayos clínicos como un tratamiento potencial para los cánceres de cerebro a principios de 2020. La droga provenía de un género de bacterias marinas que los investigadores del CMBB habían recogido originalmente en los sedimentos del fondo marino en 1990.

Los investigadores, financiados por los Institutos Nacionales de Salud y la Oficina del Canciller de la Universidad de California en San Diego, presentan una visión general de la estructura de los virus de las familias Coronaviridae, Flaviviridae y Filoviridae. Dentro de estas familias hay virus que han llevado a COVID-19, fiebre del dengue, encefalitis del Nilo Occidental, Zika, Ébola, y brotes de la enfermedad de Marburg. El equipo identifica entonces los compuestos producidos por organismos marinos y terrestres que tienen algún nivel demostrado de actividad contra estos virus. Se cree que esos compuestos tienen arquitecturas moleculares que los convierten en candidatos potenciales a servir como inhibidores virales, impidiendo que los virus penetren en las células humanas sanas o se repliquen. El objetivo de la revisión, según los investigadores, era mejorar el proceso de desarrollo de medicamentos a medida que surgen nuevas pandemias, de modo que la contención de la propagación de la enfermedad pueda acelerarse ante las nuevas amenazas.

"Es simplemente de sentido común que deberíamos poner en marcha la infraestructura necesaria para desarrollar más rápidamente los tratamientos cuando se produzcan futuras pandemias", concluye el examen. "Una de esas recomendaciones es crear y mantener bibliotecas internacionales de compuestos con sustancias que posean actividad antiviral, antibacteriana o antiparasitaria".

Para lograr ese objetivo, los investigadores son conscientes de que habría que llegar a acuerdos internacionales para abordar las cuestiones de propiedad intelectual, los derechos y las responsabilidades de los investigadores y otras cuestiones complejas.

Y si bien se han producido notables progresos en el desarrollo de vacunas para la infección por SARS-CoV-2, también se necesitan de forma crítica medicamentos antivirales eficaces para el tratamiento de la infección por COVID-19 en personas no vacunadas o en casos en los que la eficacia de una vacuna disminuye con el tiempo, dijeron los investigadores. Aunque se han investigado varias moléculas antivirales candidatas para su uso en la clínica, como el remdesivir, el lopinavir-ritonavir, la hidroxicloroquina y la terapia de interferón tipo I, todas han mostrado una eficacia limitada o nula en ensayos a gran escala. Los medicamentos antivirales eficaces aún necesitan ser descubiertos y desarrollados.

Nota: Este artículo ha sido traducido utilizando un sistema informático sin intervención humana. LUMITOS ofrece estas traducciones automáticas para presentar una gama más amplia de noticias de actualidad. Como este artículo ha sido traducido con traducción automática, es posible que contenga errores de vocabulario, sintaxis o gramática. El artículo original en Inglés se puede encontrar aquí.

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