Zurich Blue, un nanopigmento inspirado en un prototipo antiguo
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En el ámbito de las técnicas de imagen médica, existe una gran demanda de agentes de contraste innovadores. Por ello, el científico de materiales Robert Nissler ha desarrollado un nanopigmento ultrabrillante en el infrarrojo cercano, diseñado para proporcionar imágenes de alta resolución de estructuras cerebrales complejas. Ya en el Antiguo Egipto, el precursor del «azul de Zúrich», a base de cobre, era muy apreciado por su brillante color azul.
Una paleta de colores exquisita: el nanopigmento «Zurich Blue».
Empa
Las técnicas de imagen se utilizan para detectar enfermedades y supervisar los tratamientos médicos. Para ello, los agentes de contraste innovadores deben seguir el ritmo de los avances en las capacidades radiológicas. Por ello, un equipo dirigido por Robert Nissler e Inge Herrmann, del laboratorio «Nanomaterials in Health» de la Empa en San Galo, la ETH de Zúrich, el Hospital Universitario Balgrist y la Universidad de Zúrich, ha desarrollado un nanopigmento que permite obtener imágenes de alta resolución de las estructuras cerebrales.
Color azul intenso
El equipo encontró un candidato prometedor en un material histórico a base de cobre conocido como «azul egipcio». Este pigmento es uno de los primeros colorantes producidos artificialmente en la historia de la humanidad y se utilizó hace más de 4.500 años, por ejemplo, en pinturas murales, en cerámicas antiguas y en estatuas egipcias.
Además de su brillante color azul, visible a simple vista, el azul egipcio revela su secreto ante cámaras especiales en cuanto se ilumina con luz del infrarrojo cercano en la oscuridad: se vuelve fluorescente y emite luz.
Escalable y respetuoso
La propiedad de fluorescencia bajo luz de longitud de onda larga despertó un gran interés entre los investigadores, aunque el reto radicaba en procesar la materia prima de forma tan cuidadosa que se crearan nanoestructuras bidimensionales que conservaran su fascinante luminosidad durante el proceso. Nissler empleó para ello la denominada «síntesis por llama», que invierte por completo el proceso de fabricación tradicional: en lugar de moler mineral de cobre y tratarlo con calor hasta obtener un pigmento fino, Nissler partió de nanopartículas que, en primer lugar, forman partículas de óxido metálico durante la síntesis por llama; en una segunda etapa, mediante irradiación láser, las partículas se agrupan para formar nanocapas bidimensionales ultrabrillantes. «El proceso no solo es suave y controlable, sino que también es escalable a escala industrial», afirma Robert Nissler.
Potencial para el diagnóstico y la terapia
La jefa del equipo, Inge Herrmann, se muestra satisfecha: «El nuevo material híbrido es adecuado para la obtención de imágenes en tiempo real con una resolución extremadamente alta». Por ejemplo, se podría seguir la trayectoria de células inmunitarias individuales que hayan absorbido previamente el nanopigmento en los tejidos, explica la ingeniera. Lo que hasta ahora ha resultado prometedor en los experimentos de laboratorio realizados en colaboración con expertos en imagenología dirigidos por Daniel Razansky, de la ETH de Zúrich y la Universidad de Zúrich, se avanzará hacia su aplicación clínica en la siguiente fase. Además de las posibilidades diagnósticas, los investigadores también ven aquí el potencial de acoplar agentes terapéuticos al nanopigmento con el fin de desarrollar nuevas terapias con imagenología integrada.
Nota: Este artículo ha sido traducido utilizando un sistema informático sin intervención humana. LUMITOS ofrece estas traducciones automáticas para presentar una gama más amplia de noticias de actualidad. Como este artículo ha sido traducido con traducción automática, es posible que contenga errores de vocabulario, sintaxis o gramática. El artículo original en Inglés se puede encontrar aquí.
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