¿Grasas para desayunar o cenar?
El tiempo de consumo de nutrientes influye en la actividad genética del tejido adiposo
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La tendencia a comer hidratos de carbono o grasas por la mañana puede determinar el funcionamiento de nuestro metabolismo. La Prof. Olga Ramich, del Instituto Alemán de nutrición Humana Potsdam-Rehbruecke (DIfE) y de la Charité - Universitätsmedizin Berlin, y su equipo han demostrado por primera vez en humanos que la distribución temporal de la ingesta de carbohidratos y grasas modifica la actividad de más de mil genes del tejido adiposo a lo largo del día, incluidos genes que regulan el metabolismo de los carbohidratos y las grasas, así como los procesos inflamatorios. Los resultados se publicaron en la revista Food Research International.
El metabolismo humano está regulado por relojes internos y muestra los llamados ritmos circadianos. Muchos procesos, como la absorción de azúcares, la quema de grasas o la liberación de hormonas, oscilan durante el día, es decir, fluctúan y muestran ritmos característicos de 24 horas. Si los nutrientes se consumen fuera de las ventanas horarias óptimas para los ritmos internos, esto podría promover trastornos metabólicos a largo plazo. El campo de la crononutrición investiga los mecanismos moleculares subyacentes para optimizar los horarios de alimentación y aumentar la salud metabólica, con el objetivo último de prevenir las enfermedades crónicas.
¿Grasas para desayunar o cenar?
La profesora Olga Ramich y su equipo del Instituto Alemán de Nutrición Humana Potsdam-Rehbruecke (DIfE) han realizado un estudio pionero en humanos para explorar si el momento del día en que se consumen hidratos de carbono y grasas afecta a la expresión génica en el tejido adiposo subcutáneo, independientemente de la ingesta calórica. La investigación, basada en datos de un estudio dietético controlado con un diseño cruzado en el que participaron 29 hombres con sobrepeso y sin diabetes. Los participantes siguieron dos planes alimentarios diferentes, cuidadosamente emparejados en cuanto al contenido calórico, durante cuatro semanas cada uno. Un plan daba prioridad a los hidratos de carbono por la mañana y a las grasas por la noche, mientras que el otro invertía este patrón. Este diseño permitió a los investigadores aislar las respuestas metabólicas individuales con mayor eficacia.
El equipo recogió muestras de tejido adiposo subcutáneo de los participantes en tres momentos diferentes a lo largo del día de investigación, antes y después de cada intervención dietética. Los investigadores analizaron el transcriptoma de estas muestras, una instantánea dinámica de la actividad génica, en colaboración con el Prof. Achim Kramer, Jefe del Área de Investigación de Cronobiología del Departamento de Anestesiología y Medicina Intensiva de la Charité.
Diferencias claras en el tejido adiposo
Por primera vez, Ramich y su equipo caracterizaron los ritmos génicos del tejido adiposo subcutáneo y demostraron que la distribución temporal de nutrientes a lo largo del día altera el transcriptoma oscilante y no oscilante.
Los análisis mostraron que 1.386 genes del tejido adiposo examinado están sujetos a oscilaciones diurnas. Muchos de estos genes están relacionados con el metabolismo de la glucosa y las grasas, o con procesos inflamatorios. Los investigadores descubrieron que el momento de la ingesta de macronutrientes influía en la expresión génica diurna de casi un tercio de los genes oscilantes del tejido adiposo. Algunos genes oscilantes mostraron parámetros de ritmo alterados, otros dejaron de oscilar o, por el contrario, genes no rítmicos se volvieron rítmicos.
Consumir una dieta rica en grasas por la mañana y una dieta rica en carbohidratos por la tarde condujo a una mejora de los marcadores de sensibilidad a la insulina en el tejido adiposo examinado. Sin embargo, el desplazamiento de la ingesta de grasas a la noche aumentó la actividad de los genes inflamatorios. Esto podría ser un indicio de un estado proinflamatorio precoz en el tejido adiposo, que se considera un factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades metabólicas como la obesidad y la diabetes de tipo 2.
Un nuevo enfoque de la prevención
"Nuestros resultados confirman los hallazgos iniciales de que el cambio en la distribución de macronutrientes a lo largo del día influye de forma mensurable en los procesos metabólicos del tejido adiposo", afirma Ramich. "Las comidas tardías ricas en grasas pueden desencadenar procesos moleculares desfavorables que podrían promover la inflamación y los problemas metabólicos a largo plazo".
Los investigadores ven sus hallazgos como nuevas vías para prevenir el sobrepeso y la diabetes tipo 2. "Además de la ingesta calórica y la composición de nutrientes, el horario de las comidas podría convertirse en un componente importante de las recomendaciones dietéticas personalizadas en el futuro", explica Ramich.
Sin embargo, los científicos subrayan que se necesitan estudios de intervención más amplios y a largo plazo para deducir los efectos sobre la salud o las recomendaciones para poblaciones diferentes, como las mujeres y/o las personas con diabetes. Los estudios mecanísticos en cultivos celulares o modelos animales también podrían ayudar a examinar más de cerca la relación entre los cambios circadianos en el tejido adiposo y el metabolismo en general.
Nota: Este artículo ha sido traducido utilizando un sistema informático sin intervención humana. LUMITOS ofrece estas traducciones automáticas para presentar una gama más amplia de noticias de actualidad. Como este artículo ha sido traducido con traducción automática, es posible que contenga errores de vocabulario, sintaxis o gramática. El artículo original en Inglés se puede encontrar aquí.
Publicación original
Jorge R. Soliz-Rueda, Katharina Kessler, Karsten Jürchott, Carsten Sticht, Silke Hornemann, Achim Kramer, Andreas F.H. Pfeiffer, Olga Pivovarova-Ramich; "Remodeling of human diurnal adipose tissue transcriptome by the composition of morning and afternoon meals"; Food Research International, Volume 231